Niyama 2 Observancia personal

संतोष

Santosha

Contentamiento

Definición

Santosha es la práctica del contentamiento: una actitud de aceptación y satisfacción con lo que es. Como segundo niyama, representa no la resignación pasiva sino la paz activa que surge de no estar en guerra con el momento presente.

Etimología

El término proviene de sam- (completamente) + tuṣ (estar satisfecho, contentarse). Santosha es el estado de satisfacción completa, no porque se hayan cumplido todos los deseos, sino porque se ha trascendido la dependencia de su cumplimiento.

Contexto en los Yoga Sutras

Patañjali menciona santosha en el Sutra II.32. El Sutra II.42 describe su fruto con notable simplicidad: saṃtoṣād anuttamaḥ sukha-lābhaḥ — “Del contentamiento se obtiene la felicidad suprema”.

Esta afirmación es radical: la felicidad más alta no viene de lograr o adquirir, sino de estar contento. El comentarista Vyasa señala que todos los placeres mundanos juntos no igualan ni una fracción de la felicidad de quien ha establecido santosha.

Aplicación práctica

En la vida cotidiana:

  • Comenzar el día reconociendo lo que ya está bien
  • Ante la queja automática, preguntarse: ¿qué puedo apreciar aquí?
  • Distinguir entre necesidades reales y deseos fabricados
  • Celebrar lo suficiente en lugar de lamentar lo que falta

En las circunstancias difíciles: Santosha no significa negar el dolor ni fingir que todo está bien cuando no lo está. Danilo Hernández clarifica: es aceptar lo que no podemos cambiar mientras trabajamos en lo que sí podemos. La paz viene de soltar la resistencia, no de suprimir la realidad.

En el éxito y el fracaso:

  • No depender del resultado para el bienestar
  • Reconocer que las circunstancias externas fluctúan; el contentamiento es interno
  • Disfrutar los logros sin aferrarse a ellos

En la comparación: Gran parte del descontento moderno viene de compararnos con otros. Santosha es el antídoto: mi camino es mi camino, con sus retos y regalos únicos.

Relación con la práctica de yoga

En āsanas, santosha transforma la práctica. En lugar de luchar por posturas que no llegan, el practicante contento trabaja con lo que tiene hoy. La Bihar School of Yoga enseña que esta actitud paradójicamente acelera el progreso: sin la tensión de la resistencia, el cuerpo se abre más fácilmente.

En prāṇāyāma, santosha significa no frustrarse cuando la mente se distrae o la respiración no fluye como esperábamos. Cada sesión es completa tal como es.

En meditación, santosha es esencial. La mente que busca constantemente experiencias más profundas nunca descansa en el momento presente. El meditador contento puede sentarse sin agenda, aceptando lo que surja — y precisamente esa aceptación abre la puerta a estados más profundos.

La relación entre santosha y los yamas es clara: quien está contento no necesita robar (asteya), acumular (aparigraha) ni buscar satisfacción compulsiva (brahmacharya). El contentamiento es la raíz de la conducta ética.