Yamakavagga · Los pares · Gāthā 19
Bahumpi ce sahitaṃ bhāsamāno, na takkaro hoti naro pamatto; gopo va gāvo gaṇayaṃ paresaṃ, na bhāgavā sāmaññassa hoti.
bahumpi ce sahitaṃ bhāsamāno, na takkaro hoti naro pamatto; gopo va gāvo gaṇayaṃ paresaṃ, na bhāgavā sāmaññassa hoti.
Aunque recite muchos textos sagrados, quien no actúa de acuerdo con ellos, negligente, es como el pastor que cuenta el ganado ajeno: no participa del estado contemplativo.
Un verso de crítica directa al espiritualismo de biblioteca. Bahumpi ce sahitaṃ bhāsamāno — aunque recite mucho de lo que está bien compilado (el Tipiṭaka, las escrituras): el saber textual sin la práctica correspondiente es vacío. No es acumulación de conocimiento lo que transforma; es la aplicación de ese conocimiento en la vida real.
Gopo va gāvo gaṇayaṃ paresaṃ — como el pastor que cuenta el ganado de otro: imagen perfecta del estudioso espiritual que domina el conocimiento ajeno pero no lo ha hecho propio. Puede contar las vacas, conocer sus nombres, describir su comportamiento — pero la leche y la mantequilla son de otro.
Na bhāgavā sāmaññassa hoti — no participa del estado contemplativo: sāmañña es la condición del monje (samaṇa), el fruto de la práctica genuina. No se obtiene por acumulación de conocimiento sino por transformación real de la mente y la conducta.
Este verso es una advertencia para cualquier practicante que se deleite más en hablar de espiritualidad que en practicarla. La tradición yóguica lo diría así: jñāna sin karma y bhakti es conocimiento muerto. El conocimiento verdadero se encarna.