Appamādavagga · La vigilancia · Gāthā 25
Uṭṭhānenappamādena, saññamena damena ca; Dīpaṃ kayirātha medhāvī, yaṃ ogho nābhikīrati.
uṭṭhānenappamādena, saññamena damena ca; dīpaṃ kayirātha medhāvī, yaṃ ogho nābhikīrati.
Por la diligencia, la vigilancia, la autodisciplina y el autocontrol, que el sabio construya una isla que ninguna inundación pueda anegar.
Dīpaṃ kayirātha — que construya una isla: imagen poderosa de refugio interno. En un mundo de cambio continuo, de impermanencia universal (anicca), donde todo está en flujo como un río o como el mar, la isla representa un centro estable que no depende de las condiciones externas.
Ogho nābhikīrati — que ninguna inundación pueda anegar: ogha son las cuatro inundaciones o corrientes que arrastran al ser: el deseo sensual, la existencia condicionada, las visiones erróneas y la ignorancia. La isla interior que no pueden anegar es la mente bien cultivada, arraigada en la práctica.
Los cuatro medios para construir esa isla son: uṭṭhāna (diligencia), appamāda (vigilancia), saññama (autodisciplina, contención) y dama (autocontrol, dominio de los sentidos). Cuatro pilares complementarios.
Medhāvī — el sabio, el que tiene inteligencia y discernimiento: no la inteligencia académica sino la capacidad de ver lo que realmente protege y lo que realmente pone en riesgo. Esta visión es la que motiva la construcción paciente de la isla interior.