Nāgavagga · El elefante · Gāthā 333
Yo ve vīttasamussāhaṁ, dhammaṁ seeva nissato; Sa ve sabbaganthi-mutto, sabbadukkhā pamuccati.
Yo ve vīttasamussāhaṁ, dhammaṁ seeva nissato; sa ve sabbaganthi-mutto, sabbadukkhā pamuccati.
Quien ha cruzado la inundación, establecido en el Dhamma, sin impulsos, ese se libera de todas las ataduras, se libra de todo sufrimiento.
Vīttasamussāhaṁ — habiendo cruzado la inundación. El ogha (inundación) es la fuerza arrasadora de los deseos que nos arrastra. Cruzarla implica elevarse por encima.
Nissato — sin impulsos, sin ser arrastrado. Cuando el Dhamma es el refugio, las aguas ya no pueden arrastrarnos. El Nāgavagga cierra aquí — el elefante domado ha cruzado el río.