Brāhmaṇavagga · El brahmán · Gāthā 406

Yo ve silena sampanno, adantena damena ca; Uddharattānaṁ sīlena, sīlaṁ tassa na hīyati.

Yo ve silena sampanno, adantena damena ca; uddharattānaṁ sīlena, sīlaṁ tassa na hīyati.

Quien está completo en virtud, mediante la autodisciplina; habiendo elevado su ser con virtud, su virtud no decae.

Repetición del verso 405 con énfasis en uddharattānaṁ — habiendo elevado su propio ser. La virtud eleva, no oprime.

Sīlaṁ na hīyati — la virtud no decae. Cuando la virtud es genuina, no requiere esfuerzo para mantenerse. Es una nueva naturaleza, no una máscara.