Kaṭha Upaniṣad · 1.2.20
अणोरणीयान्महतो महीयानात्मास्य जन्तोर्निहितो गुहायाम् । तमक्रतुः पश्यति वीतशोको धातुप्रसादान्महिमानमात्मनः
aṇoraṇīyān mahato mahīyān ātmā'sya jantornihito guhāyām | tamakratuḥ paśyati vītaśoko dhātuprasādān mahimānam ātmanaḥ
Más sutil que lo sutil, más grande que lo grande — el Ātman está oculto en la caverna del corazón de este ser. Libre de deseo, libre de pena, ve la gloria del Ātman por la gracia del Creador (o: por la serenidad de los sentidos).
Este verso, uno de los más citados de las Upaniṣads, expresa la paradoja esencial del Ātman: es simultáneamente el más pequeño y el más grande, trascendiendo todas las medidas.
Aṇoḥ aṇīyān — más sutil que lo sutil. El Ātman es más pequeño que el átomo (aṇu), más fino que la partícula más diminuta. No puede ser aprehendido por los sentidos porque está más allá de toda división material.
Mahato mahīyān — más grande que lo grande. Simultáneamente, el Ātman es más vasto que el universo entero. Esta paradoja señala que el Ātman no es un objeto con dimensiones, sino la consciencia misma que contiene todas las dimensiones.
Nihito guhāyām — escondido en la caverna. La guhā (caverna) del corazón es el espacio secreto donde el Ātman puede ser realizado. Es el centro del ser, accesible solo mediante la interiorización profunda.
Akratu — sin deseo, sin intención (kratu). Solo quien ha abandonado las voliciones egoicas puede ver el Ātman. El deseo proyecta la mente hacia objetos externos; su ausencia permite el retorno al Ser.
Vītaśoka — libre de pena. La pena surge de la identificación con lo impermanente. Quien conoce el Ātman inmortal está liberado del sufrimiento.
Dhātu-prasādāt tiene dos lecturas tradicionales: por la gracia del Creador (dhātṛ), o por la serenidad de los elementos constituyentes (dhātu), es decir, la pacificación de cuerpo, sentidos y mente. Ambas interpretaciones son válidas: la gracia actúa cuando el instrumento está preparado.