अहिंसा
Ahimsa
No violencia
Definición
Ahimsa es la práctica de la no violencia en pensamiento, palabra y acción. Constituye el primer y más fundamental de los cinco yamas, las restricciones éticas que forman el primer peldaño del Ashtanga Yoga de Patañjali.
Etimología
El término proviene del sánscrito: a- (prefijo de negación) + hiṃsā (daño, violencia). Literalmente significa “ausencia de deseo de causar daño”. La raíz verbal han significa “golpear” o “matar”, de la cual deriva hiṃsā.
Contexto en los Yoga Sutras
Patañjali presenta ahimsa como el primero de los yamas en el Sutra II.30. En el Sutra II.35 describe su fruto: ahiṃsā-pratiṣṭhāyāṃ tat-sannidhau vaira-tyāgaḥ — “Cuando ahimsa está firmemente establecida, la hostilidad cesa en presencia del practicante”. Esto sugiere que la no violencia genuina transforma no solo al individuo, sino también su entorno.
Vyasa, el comentarista clásico, considera ahimsa como la base de todos los demás yamas y niyamas. Sin ella, las otras prácticas carecen de fundamento.
Aplicación práctica
En la vida cotidiana:
- Observar los pensamientos de juicio y crítica hacia uno mismo y los demás
- Elegir palabras que no hieran, incluso en el desacuerdo
- Considerar el impacto de las decisiones de consumo en otros seres
- Practicar la autocompasión, evitando el autocastigo mental
En las relaciones:
- Escuchar sin interrumpir ni preparar respuestas defensivas
- Expresar desacuerdos sin atacar la dignidad del otro
- Respetar los límites propios y ajenos
En situaciones difíciles: Ahimsa no significa pasividad ni permitir el abuso. Danilo Hernández señala que a veces la acción firme es necesaria para prevenir un daño mayor. La clave está en actuar sin odio ni deseo de venganza.
Relación con la práctica de yoga
En la práctica de āsanas, ahimsa se manifiesta como respeto hacia el cuerpo: no forzar posturas, aceptar las limitaciones del día, evitar la competitividad. Cada vez que el ego empuja más allá de lo seguro, ahimsa invita a retroceder.
En prāṇāyāma, significa no violentar la respiración ni crear tensión en el intento de controlarla.
La Bihar School of Yoga enfatiza que ahimsa comienza por uno mismo. Sin paz interior, es difícil irradiar paz hacia el exterior. El practicante cultiva primero la amabilidad hacia su propia mente y cuerpo, y desde ahí la extiende al mundo.