सत्य
Satya
Veracidad
Definición
Satya es la práctica de la veracidad y la autenticidad. Como segundo yama, representa el compromiso con la verdad en todas sus dimensiones: ser veraz con uno mismo, con los demás y en la percepción de la realidad.
Etimología
Deriva de la raíz sánscrita sat, que significa “ser”, “existir”, “lo que es”. Satya es, por tanto, “aquello que es” — la verdad como alineamiento con la realidad. En la tradición védica, sat también connota lo bueno y lo eterno, estableciendo una conexión profunda entre verdad, bondad y existencia.
Contexto en los Yoga Sutras
Patañjali menciona satya en el Sutra II.30 como el segundo yama. El Sutra II.36 describe su fruto: satya-pratiṣṭhāyāṃ kriyā-phala-āśrayatvam — “Cuando satya está firmemente establecida, las acciones y sus frutos se apoyan en el practicante”. Esto sugiere que la palabra del practicante adquiere poder creativo; lo que dice tiende a manifestarse.
Los comentaristas clásicos señalan que satya debe estar subordinada a ahimsa. Si la verdad causa daño innecesario, el silencio puede ser más apropiado. La verdad se expresa con compasión.
Aplicación práctica
En la comunicación:
- Evitar la mentira directa, las exageraciones y las verdades a medias
- No usar el silencio como forma de engaño
- Expresar la verdad de forma que pueda ser recibida, eligiendo el momento y las palabras
En la autenticidad personal:
- Reconocer las propias motivaciones reales, más allá de las justificaciones
- No pretender ser quien no se es para ganar aprobación
- Aceptar las propias sombras sin negarlas ni exagerarlas
En la percepción:
- Cuestionar las interpretaciones automáticas de los eventos
- Distinguir entre hechos y suposiciones
- Reconocer los sesgos propios
Límites de satya: Danilo Hernández advierte que la verdad brutal, dicha sin consideración por el otro, puede ser una forma de violencia disfrazada de honestidad. La pregunta clave es: ¿esta verdad ayuda o hiere?
Relación con la práctica de yoga
En la práctica de āsanas, satya implica honestidad sobre las propias capacidades. No fingir posturas que el cuerpo no puede sostener con integridad. Reconocer cuándo el orgullo o la comparación distorsionan la práctica.
En meditación, satya es el fundamento del autoconocimiento. Solo podemos transformar lo que primero reconocemos. La Bihar School of Yoga señala que muchas tensiones mentales provienen de la disonancia entre lo que aparentamos y lo que somos. Satya disuelve esa fricción.
La práctica honesta de yoga revela progresivamente capas más sutiles de autoengaño, invitando a una autenticidad cada vez mayor.