Appamādavagga · La vigilancia · Gāthā 29
Appamādarato bhikkhu, pamāde bhayadassi vā; saṃyojanaṃ aṇuṃ thūlaṃ, ḍahaṃ aggīva gacchati.
appamādarato bhikkhu, pamāde bhayadassi vā; saṃyojanaṃ aṇuṃ thūlaṃ, ḍahaṃ aggīva gacchati.
El monje que se deleita en la vigilancia y ve el peligro en la negligencia avanza quemando toda traba, grande o pequeña, como el fuego.
Appamādarato — quien se deleita en la vigilancia: no quien la soporta o la practica por obligación, sino quien ha encontrado en ella un gozo genuino. La práctica madura no es esfuerzo doloroso sino el deleite natural de la mente que descubre su propia claridad.
Pamāde bhayadassi — quien ve el peligro en la negligencia: bhayadassī es el que ve el miedo, el que percibe claramente el riesgo. No miedo paralizante sino la visión clara del coste de la inconsciencia. Quien ha visto directamente cómo la negligencia genera sufrimiento no necesita que se lo digan; lo sabe desde adentro.
Saṃyojanaṃ aṇuṃ thūlaṃ — las trabas grandes y pequeñas: los saṃyojana son los diez grilletes que mantienen al ser atado al ciclo de renacimiento: la visión del yo, la duda, el apego a rituales, el deseo sensual, la aversión, el deseo de existencia, la presunción, la inquietud y la ignorancia.
Ḍahaṃ aggīva gacchati — avanza quemando como el fuego: la vigilancia cultivada tiene esa cualidad de fuego purificador. No destruye arbitrariamente sino que quema lo que es combustible — las ilusiones y los apegos — dejando intacto lo que es indestructible: la naturaleza búdica, el ātman inmortal.