Attavagga · El yo · Gāthā 164

Attā hi attano nātho, attā hi attano gati; tasmā saṃyamayattānaṃ, assaṃ bhadraṃva vāṇijo.

Attā hi attano nātho, attā hi attano gati; tasmā saṃyamayattānaṃ, assaṃ bhadraṃva vāṇijo.

El yo es el señor del yo, el yo es el destino del yo; por tanto, contrólate a ti mismo como el comerciante controla un buen caballo.

Attā hi attano nātho attā hi attano gati — el yo es señor y destino del yo: gati es destino, dirección, curso. No solo somos nuestro propio refugio sino también nuestro propio destino. El curso futuro de la vida está determinado por nuestras propias acciones presentes.

Tasmā saṃyamayattānaṃ — por tanto, contrólate: saṃyama es control, disciplina, contención. Si el yo es señor y destino de sí mismo, la autodisciplina es la única estrategia racional.

Assaṃ bhadraṃva vāṇijo — como el comerciante controla un buen caballo: el vāṇija (comerciante) que viaja con un buen caballo lo guía con firmeza y cuidado — no con brutalidad sino con habilidad. El caballo es valioso y poderoso; tratarlo mal es destruir un recurso precioso.

El yo, como el caballo bueno, no necesita ser destruido o reprimido sino dirigido con habilidad. La autodisciplina budista no es represión sino dirección inteligente de las energías hacia fines beneficiosos.