Dhammaṭṭhavagga · El justo · Gāthā 256
Na tena hoti dhammaṭṭho, yenatthaṃ sāhasā naye; yo ca atthaṃ anatthañca, ubho niccheyya paṇḍito.
Na tena hoti dhammaṭṭho, yenatthaṃ sāhasā naye; yo ca atthaṃ anatthañca, ubho niccheyya paṇḍito.
No es justo el que decide los asuntos por la fuerza; el sabio que investiga tanto lo correcto como lo incorrecto,
Na tena hoti dhammaṭṭho — no es justo por eso: dhammaṭṭha es el establecido en el Dhamma, el justo. La justicia no se define por la fuerza de la decisión sino por la calidad del discernimiento. Decidir rápidamente por la fuerza no es justicia.
Yenatthaṃ sāhasā naye — el que decide los asuntos por la fuerza: sāhasa es violencia, precipitación. La decisión impuesta por la fuerza o la precipitación no es justicia sino abuso de poder.
El sabio investiga ambos lados — lo correcto (attha) y lo incorrecto (anattha) — antes de decidir. Esta es la definición budista de la justicia: discernimiento imparcial que examina todos los aspectos del asunto.
En el contexto del yoga, esta enseñanza corresponde a viveka (discernimiento): la capacidad de distinguir lo real de lo irreal, lo justo de lo injusto, solo es posible cuando se examina con imparcialidad.