Nirayavagga · El infierno · Gāthā 315

Nagaraṁ yathā paccantaṁ, guttaṁ santarabāhiraṁ; Evaṁ gopetha attānaṁ, khaṇo vo mā upaccagā; Khaṇātītā hi socanti, nirayamhi samappitā.

Nagaraṁ yathā paccantaṁ, guttaṁ santarabāhiraṁ; evaṁ gopetha attānaṁ, khaṇo vo mā upaccagā; khaṇātītā hi socanti, nirayamhi samappitā.

Como una ciudad fronteriza, bien guardada por dentro y por fuera, así protegeos a vosotros mismos. No dejéis pasar el momento oportuno; quienes dejan pasar el momento lloran en el infierno.

Nagaraṁ yathā paccantaṁ — como una ciudad fronteriza (paccanta). La ciudad en la frontera es vulnerable: está expuesta al ataque constante y debe estar siempre vigilante. La mente es esa ciudad fronteriza, asediada por los deseos y las distracciones.

Khaṇo vo mā upaccagā — no dejéis que el momento (khaṇa) os supere (upaccagā). El momento oportuno para la práctica es fugaz. Quien lo deja pasar se encuentra después en el sufrimiento (niraya), lamentando lo que no hizo.

La imagen de la ciudad fortificada resuena con el yoga: saṁvara (restricción de los sentidos) es la muralla interior que protege la mente. Sin ella, las fuerzas del apego entran sin resistencia.