Taṇhāvagga · El deseo · Gāthā 336
Tissa me vīta-taṇhassa, sabbadukkhā pamucci no; Uyyuñjaṁ nikkhilo thero, pāmojjena vicāriya.
Tissa me vīta-taṇhassa, sabbadukkhā pamucci no; uyyuñjaṁ nikkhilo thero, pāmojjena vicāriya.
Para aquel cuya sed se ha agotado, todo sufrimiento cesa. El anciano, sin mancha, mora en la dicha, investigando con discernimiento.
Vīta-taṇhassa — aquel cuya sed se ha agotado, se ha ido. No satisfecha, sino agotada. El agua sigue ahí, pero ya no tienes sed.
Nikkhilo — sin mancha. El anciano (thero) representa la madurez del camino. La dicha (pāmojja) no es excitación, es la serenidad de quien ya no busca.