Taṇhāvagga · El deseo · Gāthā 335

Yāyissa icchā taṇhā, sā tassa samudīrathā; Iti so pāremadāyī,,param accati māṇavo.

Yāyissa icchā taṇhā, sā tassa samudīrathā; iti so pāremadāyī, param accati māṇavo.

El deseo de aquel cuya sed crece, ese es arrastrado por el deseo, traspasa la orilla del otro lado.

Samudīrathā — crece, se expande. La sed no disminuye con la satisfacción, crece. Cada gota alimenta la sed, no la apaga.

Pāremadāyī — el que lleva al otro lado. El deseo te transporta a estados de existencia que no elegiste conscientemente.