Taṇhāvagga · El deseo · Gāthā 344

Taṇhakkhayaṁ yo visujjhati, brahmabhūto tena hoto; Amataṁ visaññutaṁ etaṁ, jhāyī brahmaṁ pajappati.

Taṇhakkhayaṁ yo visujjhati, brahmabhūto tena hoto; amataṁ visaññutaṁ etaṁ, jhāyī brahmaṁ pajappati.

Aquel en quien la sed se agota se purifica, ese se convierte en Brahman. Esto es inmortalidad, sin mancha; el meditador medita en lo divino.

Brahmabhūto — hecho Brahman. El Buda usa el lenguaje brahmánico pero lo vacía de contenido teístico: Brahman no es un dios externo, es el estado de pureza resultante de la extinción de la sed.

Visaññutaṁ — sin mancha, sin impureza. La meditación (jhāyī) en lo divino (brahma) es la práctica que mantiene este estado.