Taṇhāvagga · El deseo · Gāthā 348

Pahāsi kāme manujindassa, sampagamma dhammaṁ vicakkhu; Sabbā save ca jhāyī, bhikkhu munī ca pāsādano.

Pahāsi kāme manujindassa, sampagamma dhammaṁ vicakkhu; sabbā save ca jhāyī, bhikkhu munī ca pāsādano.

Ha abandonado los placeres, el discípulo del Señor de los hombres, habiendo comprendido completamente el Dhamma con visión clara; meditando en todas las impurezas, el monje sabio es agraciado.

Vicakkhu — de visión clara. No es solo ver el Dhamma intelectualmente, sino con la penetración que viene de la meditación.

Pāsādano — agraciado, deleitable. El monje que ha abandonado los placeres no es austero y severo, es alguien cuya presencia genera paz en los demás.