Los tiempos·Capítulo 3·Versículo 5

עֵ֚ת לְהַשְׁלִ֣יךְ אֲבָנִ֔ים וְעֵ֖ת כְּנ֣וֹס אֲבָנִ֑ים עֵ֣ת לַחֲב֔וֹק וְעֵ֖ת לִרְחֹ֥ק מֵחַבֵּק

Tiempo de esparcir piedras y tiempo de recogerlas; tiempo de abrazar y tiempo de alejarse de los abrazos.

La-skoq (לַחֲבֹק) — abrazar — y la-rikhoq me-ḥabaq (לִרְחֹק מֵחַבֵּק) — alejarse de los abrazos. La intimidad también tiene su tiempo: no se puede abrazar siempre, ni se puede soltar siempre. En el yoga, āsana (postura) implica both estabilidad (sthira) y comodidad (sukha), pero también soltar. El abrazo que no suelta se convierte en asfixia; la distancia que no abraza se convierte en desiert.