Prathamopadeśaḥ (Āsana) · Verso 9
एवं लक्षणे देशे कुर्याद् योगी मठं तदा | अल्प-द्वारं अरन्ध्रं च गर्तं च नातिनीचकम्
evaṃ lakṣaṇe deśe kuryād yogī maṭhaṃ tadā | alpa-dvāraṃ arandhraṃ ca gartaṃ ca nātinīcakam
En un lugar con estas características, el yogī debe construir su ermita con una pequeña puerta, sin agujeros ni hendiduras, ni demasiado baja ni demasiado alta.
Continuando la descripción del espacio de práctica, Svātmārāma detalla la maṭha (ermita). La puerta pequeña (alpa-dvāra) limita las distracciones; la ausencia de hendiduras (arandhra) protege de corrientes de aire e insectos.
La altura apropiada permite estar de pie sin agobio pero mantiene la intimidad del espacio. Cada detalle sirve a un propósito: crear un contenedor (maṇḍala) para la práctica.
En contexto contemporáneo, tu “maṭha” puede ser una habitación, un rincón, o incluso una estera que despliegas ritualmente. Lo esencial es la intención: este espacio está dedicado a la práctica.
El yoga tradicional entiende que el entorno afecta la mente. Un espacio desordenado genera una mente dispersa; un espacio limpio y contenido favorece la concentración.