Prathamopadeśaḥ (Āsana) · Verso 56
एवम् आसन-बन्धेषु योगिन्द्रो नाम सिद्ध्यति | सम्यक् सिद्धेषु देहस्य स्थिरत्वं बलम् उत्तमम्
evam āsana-bandheṣu yogindro nāma sidhyati | samyak siddheṣu dehasya sthiratvaṃ balam uttamam
Así, mediante las posturas y las contracciones, el yogī alcanza el éxito. Cuando se perfeccionan adecuadamente, el cuerpo obtiene estabilidad y fuerza supremas.
Este verso resume los beneficios del primer capítulo dedicado a āsana y bandha. La palabra yogindra (“señor de los yogīs”) indica que el dominio de estas prácticas confiere excelencia.
Sthiratva (estabilidad) y bala (fuerza) son los dos pilares del cuerpo preparado para prácticas superiores. Sin esta base, el prāṇāyāma y las técnicas energéticas avanzadas son problemáticas.
El adverbio samyak (adecuadamente, correctamente) es crucial. No basta hacer las posturas; deben hacerse bien. La forma externa debe alinearse con la actitud interna.
Uttama bala (fuerza suprema) no es fuerza bruta sino la capacidad del cuerpo para sostener largas sesiones de práctica sin fatiga, para sentarse en meditación sin incomodidad.
El Haṭha Yoga entiende que la liberación requiere un vehículo corporal preparado. Negligenciar el cuerpo no es espiritualidad sino descuido.