Dvitīyopadeśaḥ (Prāṇāyāma) · Verso 3

चले वाते चलं चित्तं निश्चले निश्चलं भवेत् | योगी स्थाणुत्वम् आप्नोति ततो वायुं निरोधयेत्

cale vāte calaṃ cittaṃ niścale niścalaṃ bhavet | yogī sthāṇutvam āpnoti tato vāyuṃ nirodhayet

Cuando el aliento es inestable, la mente es inestable. Cuando el aliento es estable, la mente se estabiliza, y el yogī alcanza la inmovilidad. Por tanto, debe controlar el aliento.

Este verso establece el principio fundamental del prāṇāyāma: la conexión directa entre respiración (vāyu/vāta) y mente (citta).

Cale-cala y niścale-niścala forman un paralelismo perfecto: aliento agitado = mente agitada; aliento quieto = mente quieta. La relación es bidireccional, pero el Haṭha Yoga enfatiza trabajar desde el aliento porque es más accesible al control voluntario.

Sthāṇutva (inmovilidad, firmeza de pilar) describe el estado del yogī establecido. No es rigidez muerta sino estabilidad viva — como un árbol arraigado que puede flexionarse sin romperse.

Tato vāyuṃ nirodhayet (por tanto, debe controlar el aliento) deriva la práctica del principio. La lógica es irrefutable: si quieres una mente estable y la respiración la determina, trabaja con la respiración.

Este entendimiento revoluciona la práctica: en lugar de luchar directamente con pensamientos, regulas el aliento y la mente se aquieta como efecto secundario.