Dvitīyopadeśaḥ (Prāṇāyāma) · Verso 12

चले वाते चलं चित्तं निश्चले निश्चलं भवेत् | योगी स्थाणुत्वमाप्नोति ततो वायुं निरोधयेत्

cale vāte calaṃ cittaṃ niścale niścalaṃ bhavet | yogī sthāṇutvam āpnoti tato vāyuṃ nirodhayet

Cuando el aliento es inestable, la mente es inestable. Cuando el aliento es estable, la mente se vuelve estable. El yogui alcanza la inmovilidad. Por lo tanto, debe controlar el aire.

Este verso es uno de los más citados del Haṭha Yoga Pradīpikā porque revela la relación fundamental entre respiración y mente. Svātmārāma establece aquí el principio que justifica toda la ciencia del prāṇāyāma: la conexión bidireccional entre vāyu (aliento/aire vital) y citta (mente).

El término cala significa “moviéndose” o “inestable”, mientras que niścala significa “inmóvil” o “estable”. La estructura del verso es deliberadamente simétrica: cuando uno se mueve, el otro se mueve; cuando uno se aquieta, el otro se aquieta. Esta reciprocidad implica que podemos acceder a la mente a través del cuerpo.

Sthāṇutva significa “inmovilidad” o “firmeza como un pilar”. El yogui que domina su respiración alcanza una estabilidad interior que no puede ser perturbada por circunstancias externas. Este estado es precursor de la meditación profunda.

La instrucción práctica es clara: vāyuṃ nirodhayet — “debe controlar el aire”. Nirodha es el mismo término que usa Patañjali en el Yoga Sūtra (yogaś citta-vṛtti-nirodhaḥ), sugiriendo que el control del prāṇa es un camino directo hacia el objetivo del yoga.