Kaṭha Upaniṣad · 1.3.4

इन्द्रियाणि हयानाहुर्विषयांस्तेषु गोचरान् । आत्मेन्द्रियमनोयुक्तं भोक्तेत्याहुर्मनीषिणः

indriyāṇi hayānāhur viṣayāṃs teṣu gocarān | ātmendriyamanoyuktaṃ bhoktetyāhur manīṣiṇaḥ

Los sentidos, dicen, son los caballos; los objetos de los sentidos, los caminos. Al Ātman unido a los sentidos y la mente, los sabios lo llaman el disfrutador.

Este verso completa la célebre metáfora del carro iniciada en el verso anterior (1.3.3), añadiendo los elementos restantes de la analogía.

Indriyāṇi hayān — los sentidos son los caballos. Los cinco sentidos de percepción (jñānendriya: oído, tacto, vista, gusto, olfato) y los cinco de acción (karmendriya: habla, manos, pies, órganos de excreción y reproducción) son como caballos que tiran del carro. Son potentes, veloces e inclinados a seguir sus propios impulsos.

Viṣayān gocarān — los objetos sensoriales son los caminos. Sonidos, texturas, formas, sabores y olores son las rutas por donde corren los caballos. La palabra gocara (literalmente “donde van las vacas”) sugiere el campo de pastoreo natural de los sentidos.

Ātma-indriya-mano-yuktam — el Ātman unido a sentidos y mente. Esta conjunción describe al ser individual (jīva), el Ātman aparentemente condicionado por sus instrumentos.

Bhoktā — el disfrutador, el experimentador. Los sabios (manīṣiṇaḥ) llaman así al Ātman cuando está asociado con el complejo cuerpo-mente. En su estado puro, el Ātman no es disfrutador de nada; la experiencia surge solo de su asociación con los instrumentos.

La metáfora tiene implicaciones prácticas directas para el yoga: si los caballos (sentidos) no están bien domados, si las riendas (mente) están sueltas, si el auriga (buddhi) está dormido — el viaje termina en desastre. El control de los sentidos (indriya-nigraha) que se desarrollará en el haṭha yoga posterior tiene aquí su fundamento filosófico.