Kaṭha Upaniṣad · 1.3.11
महतः परमव्यक्तमव्यक्तात्पुरुषः परः । पुरुषान्न परं किंचित्सा काष्ठा सा परा गतिः
mahataḥ paramavyaktam avyaktāt puruṣaḥ paraḥ | puruṣānna paraṃ kiṃcit sā kāṣṭhā sā parā gatiḥ
Más allá del Grande está lo Inmanifestado; más allá de lo Inmanifestado está el Puruṣa. Más allá del Puruṣa no hay nada — ese es el límite, esa es la meta suprema.
Este verso culmina la jerarquía iniciada en el verso anterior, llevando la escalera de lo sutil hasta su término absoluto.
Mahataḥ param avyaktam — más allá del Grande (mahat) está lo Inmanifestado (avyakta). Mahat (también llamado buddhi cósmica) es el primer principio manifestado en el Sāṅkhya. Avyakta es la prakṛti primordial, la naturaleza en estado latente, antes de toda diferenciación.
Avyaktāt puruṣaḥ paraḥ — más allá de lo Inmanifestado está el Puruṣa. Aquí aparece el término que será central en el Sāṅkhya y el Yoga: Puruṣa, la consciencia pura, distinta de toda la naturaleza manifestada o inmanifestada.
Puruṣānna paraṃ kiṃcit — más allá del Puruṣa no hay nada en absoluto. Esta es la declaración definitiva: el Puruṣa es el término último, no hay nada más allá que alcanzar o conocer.
Sā kāṣṭhā — ese es el límite, el poste de meta. Kāṣṭhā evoca la marca final de una carrera. Sā parā gatiḥ — esa es la meta suprema, el destino último del viajero espiritual.
La implicación para el yoga es clara: todo el esfuerzo de práctica — āsana, prāṇāyāma, dhyāna — tiene como propósito atravesar las capas de la manifestación hasta reconocer el Puruṣa como nuestra naturaleza esencial. No es un viaje hacia algo externo, sino un retorno a lo que siempre fuimos.
Los Yoga Sūtras de Patañjali retomarán esta estructura, definiendo el yoga como “la cesación de las fluctuaciones de la mente” para que el Puruṣa se establezca en su propia naturaleza.