Kaṭha Upaniṣad · 2.1.10
यदेवेह तदमुत्र यदमुत्र तदन्विह । मृत्योः स मृत्युमाप्नोति य इह नानेव पश्यति
yadeveha tadamutra yadamutra tadanviha | mṛtyoḥ sa mṛtyumāpnoti ya iha nāneva paśyati
Lo que está aquí, eso mismo está allí; lo que está allí, eso mismo está aquí. De muerte en muerte va quien ve aquí diferencia.
Este verso expresa el principio de no-dualidad que es el corazón de la enseñanza upanishádica. No hay separación real entre lo que percibimos como “aquí” y “allí”.
Yadeveha tadamutra — lo que está aquí (iha) está también allí (amutra). El Brahman que permea este mundo visible es idéntico al que constituye los reinos invisibles. No hay un lugar donde Brahman no esté.
Yadamutra tadanviha — lo que está allí está también aquí. Esta reciprocidad elimina toda jerarquía espacial entre lo mundano y lo trascendente. El cielo no está en otro lugar; la liberación no requiere ir a ninguna parte.
Mṛtyoḥ sa mṛtyum āpnoti — de muerte en muerte va. Quien percibe multiplicidad donde solo hay unidad está condenado al ciclo de nacimiento y muerte. La ignorancia de la unidad es la raíz del saṃsāra.
Ya iha nāneva paśyati — quien ve aquí como si hubiera diferencia. La palabra clave es iva — “como si”. La diferencia no es real sino aparente. Es māyā, la ilusión que proyecta multiplicidad sobre lo que es uno.
La enseñanza tiene profundas implicaciones prácticas: buscar lo sagrado “allá afuera” — en lugares santos, en estados especiales, después de la muerte — es perpetuar la ilusión. El Ātman está aquí y ahora, en este mismo cuerpo, en esta misma respiración. El yoga no es un viaje hacia otro lugar sino el reconocimiento de lo que siempre estuvo presente.
Śaṅkara comenta: “Quien, deludido por la ignorancia, ve en el Brahman que es uno, una variedad, pensando ‘yo soy diferente del Brahman supremo’ — ese va de muerte en muerte”.