चिदात्मन्
Cidātman
conceptoEl yo cuya sustancia es conciencia: cid + ātman. La palabra marca un desplazamiento decisivo respecto de decir «el yo es consciente»: no es que el ātman posea la conciencia como propiedad —poseída, podría perderse—, sino que la conciencia es su materia. Como el fuego no tiene calor sino que es calor, el cidātman no tiene conciencia: es conciencia.
Los Upaniṣads preparan la fórmula con las viales de la negación: el yo no es el cuerpo, no es el aliento, no es la mente, no es el intelecto (Bṛhadāraṇyaka 3.4 y ss.); y la fijan con los de la afirmación: «vijñāna-ghana», masa de conocimiento, dicen algunos pasajes al describir el ātman en el sueño profundo. La intuición es constante: lo que atraviesa los tres estados y los sobrevive todos no puede ser algo que se enciende y se apaga con ellos.
En el vocabulario del Advaita (cidātmā) designa al testigo desembarazado de los adjuntos —cuerpo, prāṇa, mente—, el «yo» despojado de todo lo que el «yo» cree traer consigo. La Aṣṭāvakra-gītā lo hace hablar en primera persona: «soy conciencia pura» — y con esa clave relee el mundo: no hay relación posible entre conciencia y mundo, ni unión ni separación, porque no hay dos. El uso contemplativo: la neti-neti no deja vacío; deja el cidātman, que no fue alcanzado sino reconocido. Véase atman, chit, sakshi, jivatman y paramatman.