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Preparación para el silencio

El camino hacia la meditación. Desde el cuerpo hasta la absorción.

Por Shakti · 14 min · Profundización

No se empieza por meditar.

Se empieza por preparar el terreno. El cuerpo, la respiración, los sentidos. Solo entonces la mente puede aquietarse.

Estando el āsana firmemente establecido, el yogui, con autocontrol, comiendo alimentos saludables y moderados, debe practicar prāṇāyāma según las instrucciones de su guru.

athāsane dṛḍhe yogī vaśī hita-mitāśanaḥ | gurūpadiṣṭa-mārgena prāṇāyāmān samabhyaset

Haṭha Yoga Pradīpikā · 1 Ver completo →

Primero āsana. Luego dieta y autocontrol. Luego prāṇāyāma. Y un maestro que guíe.

La secuencia no es capricho. Sin cuerpo estable, la respiración no se regula. Sin respiración regulada, los sentidos no se recogen.

Cuando el aliento es inestable, la mente es inestable. Cuando el aliento es estable, la mente se estabiliza, y el yogī alcanza la inmovilidad. Por tanto, debe controlar el aliento.

cale vāte calaṃ cittaṃ niścale niścalaṃ bhavet | yogī sthāṇutvam āpnoti tato vāyuṃ nirodhayet

Haṭha Yoga Pradīpikā · 3 Ver completo →

Aliento agitado, mente agitada. Aliento quieto, mente quieta.

Por eso viene antes de intentar meditar. Trabajar con la respiración es más accesible que luchar con los pensamientos.

Los sentidos son el siguiente paso. Normalmente se dirigen hacia afuera. Hay que invertir esa dirección.

Pratyāhāra es cuando los sentidos se retiran de sus objetos y adoptan, por así decirlo, la naturaleza de la mente.

svaviṣayāsaṃprayoge cittasvarūpānukāra ivendriyāṇāṃ pratyāhāraḥ

Yoga Sūtras · 54 Ver completo →

Pratyāhāra: los sentidos se retiran de sus objetos y siguen a la mente hacia dentro.

Como la tortuga que retrae sus extremidades. Sin esto, cada sonido, cada sensación, interrumpe.

Solo entonces empieza lo que llamamos meditación. Tres fases progresivas.

Dhāraṇā es la fijación de la mente en un punto.

deśabandhaścittasya dhāraṇā

Yoga Sūtras · 1 Ver completo →

Dhāraṇā: fijar la mente en un punto. Puede ser externo — una llama, una imagen. O interno — un chakra, el espacio entre las cejas.

La mente salta. Hay que traerla de vuelta. Una y otra vez.

Dhyāna es el flujo continuo de cognición hacia ese punto.

tatra pratyayaikatānatā dhyānam

Yoga Sūtras · 2 Ver completo →

Dhyāna: el flujo continuo hacia ese punto. Ya no hay que traer la mente de vuelta. Permanece sola.

La diferencia es sutil pero clara. En dhāraṇā hay esfuerzo. En dhyāna, flujo.

Cuando solo brilla el objeto y la propia forma parece desvanecerse, eso es samādhi.

tad eva artha-mātra-nirbhāsaṃ svarūpa-śūnyam iva samādhiḥ

Yoga Sūtras · 3 Ver completo →

Samādhi: solo brilla el objeto. La propia forma parece desvanecerse.

No es inconsciencia. Es superconsciencia sin la interferencia del "yo".


La secuencia completa:

Āsana → cuerpo estable Prāṇāyāma → respiración regulada Pratyāhāra → sentidos recogidos Dhāraṇā → mente fijada Dhyāna → flujo continuo Samādhi → absorción

Cada paso prepara el siguiente. Saltarse alguno no funciona.