Yamakavagga · Los pares · Gāthā 6

Pare ca na vijānanti, mayamettha yamāmase; ye ca tattha vijānanti, tato sammanti medhagā.

pare ca na vijānanti, mayamettha yamāmase; ye ca tattha vijānanti, tato sammanti medhagā.

Los demás no comprenden que aquí estamos pereciendo; quienes comprenden esta verdad cesan en sus disputas.

Un verso de aguda conciencia de la impermanencia. Yamāmase — “estamos pereciendo, estamos muriendo” — en primera persona del plural. No como afirmación pesimista sino como recordatorio de la condición compartida: todos, sin excepción, somos seres que mueren.

La mayor parte de los conflictos humanos nacen de olvidar este hecho fundamental. Si dos personas en disputa recordaran genuinamente que ambas son mortales, que el tiempo de esta vida es limitado y que el rencor consume ese tiempo precioso, ¿insistirían en su pelea? Pare ca na vijānanti — los demás no comprenden — no es juicio sino descripción de la inconsciencia ordinaria.

Tato sammanti medhagā: quienes sí comprenden esta verdad cesan en sus disputas. No por resignación sino por perspectiva. La visión clara de la impermanencia (anicca) tiene un efecto disolvente sobre los conflictos pequeños: a la luz de la mortalidad, casi toda disputa se revela como lo que es, un gasto absurdo de la energía vital que nos queda.

La práctica de maraṇasati (contemplación de la muerte) no es morbosa; es liberadora. Quien recuerda que este día no volverá tiende a habitarlo con mayor presencia y menor frivolidad.