Kaṭha Upaniṣad · 1.2.1
परेऽवरे नीचैरुपरे विद्यते यद्रक्तमन्यत्र सुकृतस्य लोकानन्यत्र च दुष्कृतः ॥
pare'vare nīcairupare vidyate yadraktamanyatra sukṛtasya lokānanyatra ca duṣkṛtaḥ ||
Ambos, el superior y el inferior, están situados en el cuerpo. De aquel que elige lo superior, florece; del que elige lo inferior, decae.
Yama comienza la segunda valli describiendo la dicotomía fundamental presente en todo ser humano. Para (lo superior, el Ātman) y apara (lo inferior, el mundo manifestado) coexisten en el mismo śarīra (cuerpo). Esta no es una condición temporal sino estructural — ambas posibilidades siempre están disponibles.
El verbo vidyate (existe, se encuentra) indica que esta realidad dual es simplemente así, no creada por ninguna deidad ni por el hombre. El raktam (apego, coloración emocional) determina el destino. El que se apega a para “florece” o “prospera” (vardhate), mientras que el que elige apara “decae” o “se pudre” (nasyati).
Esta elección determina el loka (mundo, plano de existencia) hacia el cual uno se dirige. Sukṛta (acciones meritorias, virtuosas) conducen a estados elevados, mientras que duṣkṛta (acciones dañinas) conducen a estados degradados. Pero ambos son temporales — solo la realización del para lleva a la liberación.
En el yoga práctico, esto se manifiesta en cada momento de elección. ¿Se identifica uno con los contenidos de la mente (lo inferior) o con la conciencia que los observa (lo superior)? Esta discriminación constante (viveka) es el núcleo del sādhana espiritual.