Īśopaniṣad · 14

सम्भूतिं च विनाशं च यस्तद्वेदोभयं सह । विनाशेन मृत्युं तीर्त्वा सम्भूत्याऽमृतमश्नुते

sambhūtiṃ ca vināśaṃ ca yas tad vedobhayaṃ saha | vināśena mṛtyuṃ tīrtvā sambhūtyāmṛtam aśnute

Quien conoce ambos — lo manifestado y la disolución — juntos, cruza la muerte mediante la disolución y alcanza la inmortalidad mediante lo manifestado.

Este verso ofrece la segunda gran síntesis, paralela al verso 11.

Sambhūtiṃ ca vināśaṃ ca yaḥ tat veda ubhayaṃ saha — quien conoce ambos juntos. Vināśa (disolución, destrucción) se usa aquí en lugar de asambhūti, enfatizando el aspecto de trascendencia de las formas.

Vināśena mṛtyuṃ tīrtvā — habiendo cruzado la muerte mediante vināśa. La contemplación de la disolución, de lo impermanente, de la muerte misma, libera del miedo a la muerte. Quien ha visto que todas las formas se disuelven ya no se aferra a ellas desesperadamente.

Sambhūtyā amṛtam aśnute — alcanza la inmortalidad mediante lo manifestado. Paradójicamente, es a través de las formas — el cuerpo, las prácticas, la devoción a lo divino manifestado — que se realiza lo inmortal. No escapando del mundo sino atravesándolo.

La enseñanza es profunda: la muerte se supera contemplándola (no evitándola), y la inmortalidad se alcanza a través de la vida manifestada (no huyendo de ella). Esto es tantra en su sentido original: usar el mundo como medio de liberación.

El yoga que emerge de esta visión no rechaza nada: ni el cuerpo ni la mente, ni lo abstracto ni lo concreto, ni la vida ni la muerte.