Īśopaniṣad · 1
ईशावास्यमिदं सर्वं यत्किञ्च जगत्यां जगत् । तेन त्यक्तेन भुञ्जीथा मा गृधः कस्यस्विद्धनम्
īśāvāsyam idaṃ sarvaṃ yat kiñca jagatyāṃ jagat | tena tyaktena bhuñjīthā mā gṛdhaḥ kasya svid dhanam
Todo esto — lo que se mueve en el mundo que se mueve — está envuelto por el Señor. Disfruta mediante la renuncia. No codicies la riqueza de nadie.
El verso de apertura de la Īśopaniṣad establece la visión fundamental del Vedānta: toda la existencia está permeada por lo divino. Īśā (el Señor) no es un dios externo sino la realidad última que habita en todo.
Īśāvāsyam idaṃ sarvam — todo esto debe ser envuelto, cubierto, habitado por Īśa. La palabra vāsya viene de vas (habitar, vestir). No se trata de ver a Dios en las cosas, sino de ver las cosas como manifestaciones de lo divino.
Yat kiñca jagatyāṃ jagat — lo que sea que se mueva en este mundo que se mueve. La repetición de jagat (de la raíz gam, moverse) enfatiza que todo el universo es movimiento, cambio, dinamismo. Nada está quieto excepto el fundamento inmóvil que lo sostiene todo.
Tena tyaktena bhuñjīthā — disfruta mediante esa renuncia. Esta es la gran paradoja: el verdadero disfrute viene de soltar, no de agarrar. Tyakta (renunciado) no significa abandonar el mundo sino abandonar el sentido de posesión.
Mā gṛdhaḥ kasya svid dhanam — no codicies la riqueza de nadie. ¿De quién es realmente la riqueza si todo pertenece a Īśa? Esta pregunta retórica disuelve la raíz misma de la codicia.
Este verso contiene la esencia completa de la vida yóguica: ver lo sagrado en todo, actuar sin apego, y liberarse de la ilusión de la posesión.