तन्त्र
Tantra
De la raíz sánscrita tan (“extender”, “tejer”). Literalmente: la urdimbre del telar — aquello que sostiene y da estructura al tejido. Por extensión, un sistema de conocimiento, una doctrina, un texto que “teje” teoría y práctica en un todo coherente.
Más allá del estereotipo
El tantra es probablemente la tradición más malinterpretada del yoga. En Occidente se redujo a sexualidad sacralizada. En la India, tantra designa un vasto corpus de textos y prácticas (siglos V-XII) que revolucionaron la espiritualidad del subcontinente.
Su premisa radical: el cuerpo no es obstáculo para la liberación sino su instrumento. La materia no se opone al espíritu. Lo sagrado no está separado de lo cotidiano.
Principios fundamentales
- No-dualidad (advaita): La consciencia pura (Śiva) y la energía creativa (Śakti) son una sola realidad contemplada desde dos ángulos
- El cuerpo como templo: La fisiología sutil — prāṇa, nāḍīs, cakras — es el mapa del despertar
- Transformación, no renuncia: Las energías humanas (deseo, emoción, percepción) se refinan y redirigen, no se suprimen
- Práctica directa: Técnicas concretas sobre especulación abstracta
Relación con el haṭha yoga
El haṭha yoga es una rama práctica del tantra. La Haṭha Yoga Pradīpikā sistematiza técnicas tántricas — āsana, prāṇāyāma, mudrā, bandha — como preparación para el despertar de kuṇḍalinī.
El Vijñāna Bhairava Tantra, uno de los textos tántricos más antiguos, ofrece 112 técnicas de meditación (dhāraṇā) que utilizan la respiración, la percepción sensorial y la vida cotidiana como puertas hacia la experiencia directa.
Textos principales
- Vijñāna Bhairava Tantra — 112 dhāraṇās para la experiencia directa
- Śiva Sūtras — Aforismos revelados sobre la naturaleza de la consciencia
- Spanda Kārikās — La doctrina de la vibración creativa
- Tantrāloka de Abhinavagupta — La síntesis monumental del śivaísmo de Cachemira
En los textos clásicos
“El cuerpo es el templo. El jīva es Śiva.” — Mahānirvāṇa Tantra
La Haṭha Yoga Pradīpikā (1.1) presenta el haṭha yoga como escalera hacia el rāja yoga, confirmando la continuidad entre práctica tántrica y realización meditativa. Los Yoga Sūtras (3.1-3.3) describen dhāraṇā, dhyāna y samādhi — la misma progresión que el tantra articula a través de medios directos.