Īśopaniṣad · 9

अन्धं तमः प्रविशन्ति येऽविद्यामुपासते । ततो भूय इव ते तमो य उ विद्यायां रताः

andhaṃ tamaḥ praviśanti ye 'vidyām upāsate | tato bhūya iva te tamo ya u vidyāyāṃ ratāḥ

A ciega oscuridad entran quienes adoran la ignorancia. A una oscuridad aún mayor, quienes se deleitan solo en el conocimiento.

Este verso comienza una sección crucial que advierte contra dos extremos.

Andhaṃ tamaḥ praviśanti ye avidyām upāsate — entran en ciega oscuridad quienes adoran avidyā (ignorancia). Avidyā aquí se refiere a la ocupación exclusiva con los rituales, las acciones y el mundo material, sin buscar el conocimiento de la realidad última.

Tataḥ bhūyaḥ iva te tamaḥ — a una oscuridad aún mayor. Lo sorprendente es lo que sigue.

Ye u vidyāyāṃ ratāḥ — quienes se deleitan solo en vidyā (conocimiento). Esto parece contradictorio: ¿cómo puede el conocimiento llevar a mayor oscuridad que la ignorancia?

La clave está en ratāḥ — quienes se deleitan, quienes están absortos exclusivamente. El problema no es el conocimiento sino el apego exclusivo a él. Quien solo estudia las escrituras, solo medita, solo busca experiencias espirituales, sin integrar ese conocimiento en la vida activa, cae en una trampa sutil: el orgullo espiritual, la disociación del mundo, la creencia de ser superior.

Este verso establece que ni la acción sola ni el conocimiento solo son suficientes. La Īśopaniṣad, como el primer verso ya indicaba, enseña la integración: conocimiento y acción, meditación y vida en el mundo. Esta es la vía del yoga integral que evita los extremos del materialismo y del escapismo espiritual.