Appamādavagga · La vigilancia · Gāthā 26
Pamādaṃ appamādena, yadā nudati paṇḍito; pañña pāsādamāruyha, asoko sokiniṃ pajaṃ; pabbataṭṭhova bhūmaṭṭhe, dhīro bāle avekkhati.
pamādaṃ appamādena, yadā nudati paṇḍito; pañña pāsādamāruyha, asoko sokiniṃ pajaṃ; pabbataṭṭhova bhūmaṭṭhe, dhīro bāle avekkhati.
Cuando el sabio expulsa la negligencia con la vigilancia, habiendo ascendido al palacio de la sabiduría, sin pena contempla a la gente que pena, como el sabio desde la cumbre mira a los que están en el llano.
Pañña pāsādamāruyha — habiendo ascendido al palacio de la sabiduría: pāsāda es un palacio elevado, una terraza alta. La sabiduría es una elevación de perspectiva que permite ver el conjunto que no es visible desde el llano de la experiencia ordinaria.
Asoko sokiniṃ pajaṃ — sin pena contempla a la gente que pena: la compasión del sabio no es lástima condescendiente sino la visión clara de la causa del sufrimiento ajeno y el deseo genuino de que cese. Asoka — sin pena, sin el sufrimiento reactivo que se contamina del sufrimiento del otro — no significa indiferencia sino ecuanimidad que puede ser útil sin ser arrastrada.
Pabbataṭṭhova bhūmaṭṭhe — como el que está en la cumbre mira a los que están en el llano: la imagen de perspectiva. Quien ha ascendido genuinamente ve los patrones del movimiento que son invisibles desde dentro de él. No juzga sino comprende.
La compasión sin sabiduría agota al compasivo; la sabiduría sin compasión se vuelve fría. El sabio de este verso ha cultivado ambas: la elevación de perspectiva y el corazón que late por la liberación de todos los seres.