Sahassavagga · El millar · Gāthā 103

Yo sahassaṃ sahassena, saṅgāme mānuse jine; ekañca jeyyamattānaṃ, sa ve saṅgāmajuttamo.

Yo sahassaṃ sahassena, saṅgāme mānuse jine; ekañca jeyyamattānaṃ, sa ve saṅgāmajuttamo.

Aunque alguien venciera a mil hombres por mil veces en la batalla, el que se conquista a sí mismo es el más grande de los guerreros.

Yo sahassaṃ sahassene saṅgāme mānuse jine — aunque venciera a mil hombres por mil veces: la hipérbole es de las más grandes del Dhammapada. Un millón de enemigos vencidos en batalla — una victoria inconcebible en términos militares.

Ekañca jeyyamattānaṃ — pero el que conquista solo a sí mismo: la batalla interior contra la codicia, la aversión y la ignorancia es la única batalla que verdaderamente importa.

Sa ve saṅgāmajuttamo — ese es el más grande de los guerreros: la revalorización del concepto de victoria es total. El guerrero supremo no vence enemigos externos sino los propios estados internos que generan sufrimiento.

En la Bhagavad Gītā, Kṛṣṇa conduce a Arjuna desde la comprensión de la batalla como conflicto externo hacia la comprensión de la batalla interior. El Dhammapada comparte este insight universal: la verdadera guerra es interna, y la victoria más difícil y gloriosa es sobre uno mismo.