Daṇḍavagga · El castigo · Gāthā 143
Hirīnisedho puriso, koci lokasmiṃ vijjati; yo nindaṃ apabodheti, asso bhadro kasāmiva.
Hirīnisedho puriso, koci lokasmiṃ vijjati; yo nindaṃ apabodheti, asso bhadro kasāmiva.
¿Existe en el mundo alguien frenado por la vergüenza moral, que evite la censura como el caballo noble evita el látigo?
Hirīnisedho puriso — una persona frenada por la vergüenza moral: hirī es la vergüenza moral interna, distinta de ottappa (temor a las consecuencias externas). Hirī es el freno que viene de dentro: “no puedo hacer esto porque va contra mis valores”.
Koci lokasmiṃ vijjati — ¿existe alguien así en el mundo?: la pregunta retórica sugiere la rareza de esta cualidad. Son pocos los que tienen la sensibilidad moral interna suficiente para frenarse antes de actuar mal, sin necesitar el castigo externo.
Yo nindaṃ apabodheti asso bhadro kasāmiva — que evita la censura como el caballo noble evita el látigo: assa bhadra es el caballo noble, el bien entrenado. Un buen caballo apenas necesita sentir el látigo para corregir su rumbo; un roce basta.
En la tradición budista, hirī y ottappa son llamadas las dos “guardianes del mundo” (lokapālā). Sin ellas, la conducta humana carecería de regulación interna y el orden social se desmoronaría. El practicante cultiva estos guardianes como base del sīla.