Lokavagga · El mundo · Gāthā 170
Yathā pubbuḷakaṃ passe, yathā passe marīcikaṃ; evaṃ lokaṃ avekkhantaṃ, maccurājā na passati.
Yathā pubbuḷakaṃ passe, yathā passe marīcikaṃ; evaṃ lokaṃ avekkhantaṃ, maccurājā na passati.
Mira el mundo como una burbuja, míralo como un espejismo; al que lo ve así, el rey de la muerte no lo encuentra.
Yathā pubbuḷakaṃ passe — mira el mundo como una burbuja: pubbuḷa es la burbuja de agua — aparece, brilla con colores iridiscentes por un instante, y desaparece. El mundo tiene la misma naturaleza: aparece, brilla brevemente, se disuelve.
Yathā passe marīcikaṃ — míralo como un espejismo: marīcikā es el espejismo del desierto — la imagen de agua que no existe pero que parece real. El mundo como espejismo: aparentemente sólido, prometiendo satisfacción que al acercarse se disuelve.
Evaṃ lokaṃ avekkhantaṃ maccurājā na passati — al que lo ve así, el rey de la muerte no lo encuentra: avekkhanta es el que mira con atención, el que ve claramente. Quien ve la naturaleza ilusoria del mundo escapa al dominio de la muerte — no porque no muera físicamente sino porque ha dejado de construir la casa de la identificación.
Este verso conecta con los versos 46 (cuerpo como espuma) y 92 (huella del pájaro en el cielo). La visión penetrante de la naturaleza ilusoria del mundo condicionado es la llave de la libertad.