Dhammaṭṭhavagga · El justo · Gāthā 263

Yassa cetaṃ samucchinnaṃ, mūlaghaccaṃ samūhataṃ; sa vantadoso medhāvī, sādhurūpoti vuccati.

Yassa cetaṃ samucchinnaṃ, mūlaghaccaṃ samūhataṃ; sa vantadoso medhāvī, sādhurūpoti vuccati.

Aquel que ha cortado, arrancado de raíz y destruido estos defectos — el sabio libre de odio es llamado verdadera buena persona.

El par 262-263 funciona como los demás pares del vagga: la definición falsa (262) seguida de la verdadera (263). La buena persona no se define por la apariencia sino por la erradicación de la envidia, la avaricia y el engaño.

Samucchinnaṃ mūlaghaccaṃ samūhataṃ — cortado, arrancado de raíz, destruido: la triple expresión de erradicación que ya vimos en el verso 250. La eliminación debe ser completa, no parcial.

Vantadoso — libre de odio: vanta (vomitado) + dosa (odio). El odio ha sido expulsado del sistema como una sustancia tóxica. La imagen digestiva es gráfica pero eficaz.

La verdadera buena persona es interior, no exterior. Sus cualidades no se ven a simple vista pero se sienten en su presencia y se reconocen en sus acciones a lo largo del tiempo.