Dhammaṭṭhavagga · El justo · Gāthā 268
Na monena munī hoti, mūḷharūpo aviddasu; yo ca tulaṃva paggayha, varamādāya paṇḍito.
Na monena munī hoti, mūḷharūpo aviddasu; yo ca tulaṃva paggayha, varamādāya paṇḍito.
No es sabio por el mero silencio, el confundido e ignorante. El sabio es como quien sostiene una balanza y toma lo mejor,
Na monena munī hoti — no es sabio por el mero silencio: mona es silencio; muni es sabio silencioso. La etimología popular conecta ambas palabras pero el Buda corrige: el silencio externo no produce sabiduría.
Mūḷharūpo aviddasu — el confundido e ignorante: mūḷha es confundido; aviddasu es ignorante. El silencio del confundido no es sabiduría sino parálisis.
Yo ca tulaṃva paggayha varamādāya paṇḍito — como quien sostiene una balanza y toma lo mejor: tulā es la balanza. El verdadero sabio pesa las opciones con discernimiento, como el comerciante pesa la mercancía.
La imagen de la balanza es fundamental: la sabiduría budista es discernimiento (viveka) — la capacidad de pesar opciones y elegir lo mejor. No es silencio vacío sino selección informada.