Maggavagga · El camino · Gāthā 285

Ucchinda sinehamattano, Kumudaṁ sāradikaṁva pāṇinā; Santimaggameva brūhaya, Nibbānaṁ sugatena desitaṁ.

Ucchinda sinehamattano, kumudaṁ sāradikaṁva pāṇinā; santimaggameva brūhaya, nibbānaṁ sugatena desitaṁ.

Corta el apego a ti mismo, como quien arranca con la mano una flor de loto en otoño; cultiva solo el camino de la paz, el Nibbāna proclamado por el Bienaventurado.

Ucchinda sinehamattano — corta (ucchinda) el apego (sineha) propio (attano). La imagen es quirúrgica: no se trata de domesticar el apego sino de extirparlo, como se arranca una flor de loto de raíz. Kumuda es la flor blanca de loto que florece en otoño, cuando las aguas descienden y la belleza se vuelve precaria.

Santimaggameva brūhaya — cultiva solo (eva) el camino de la paz (santimaga). Brūhaya implica nutrir, hacer crecer, fortalecer. Donde se corta el apego, se siembra la paz. No hay vacío, sino cultivo deliberado de lo que conduce a la liberación.

En la práctica del yoga, este verso resuena con la noción de vairāgya (desapego) como complemento indispensable de abhyāsa (práctica sostenida). No basta con soltar; hay que cultivar activamente el camino interior.