Maggavagga · El camino · Gāthā 284

Yathā rucirā nāvā, suttena baddhā yaṃ beatthaṃ; te ve yātā pāraṃ tiṇṇā, attempting pāraṃ gacchanti.

Yathā rucirā nāvā, suttena baddhā yaṃ beatthaṃ; te ve yātā pāraṃ tiṇṇā, attempting pāraṃ gacchanti.

Como una barca hermosa atada con cuerdas viejas, que ha cruzado a la otra orilla, ellos también cruzan.

Yathā rucirā nāvā — como una barca hermosa (rucira), valiosa. La imagen es paradójica: una barca preciosa pero atada con ilamátanas viejas, desgastadas. La barca representa el sendero, el Dhamma, la práctica.

Suttena baddhā — atada con cuerda (sutta), literalmente “hilo” o “sutura”. Las ataduras son lo que la mantiene en su lugar, pero también lo que puede limitarla. La cuerda vieja son los viejos condicionamientos, los patrones habituales.

Yaṃ beatthaṃ — aquello que se desea alcanzar. El objeto del viaje es pāra, la otra orilla, nibbāna, lo incondicionado.

Te ve yātā pāraṃ tiṇṇā — ellos mismos cruzan la otra orilla, tiṇṇā es “cruzado”, quien ha atravesado. No es la barca la que cruza por sí sola — son los seres animados que la usan.

El Dhammapada cierra el vagga Maggavagga con esta imagen de travesía. El camino (magga) no es el destino — es la barca. Una vez cruzada la orilla, la barca ya no es necesaria. Los que han cruzado no regresan a porla barca; la dejan atrás como quien ha alcanzado la meta.

Esta enseñanza resuena con el concepto de upāya en el Mahayana y con la insistencia del Buddha en que el Dhamma es una balsa (kullā), un medio, no un fin en sí mismo. La prácticaque nos liberó eventualmente debe abandonarse — no cargarse como fardo una vez desembarcados.

El vagga Maggavagga, capítulo 20, es la culminación del sendero budista expuesto en verso. Los capítulos restantes del Dhammapada (21-26) exploran temas diversos que profundizan y matizan lo establecido aquí: miscelánea, infiernos internos, paciencia, deseo, vida monástica y la figura del brahmán verdadero.