Maggavagga · El camino · Gāthā 283
Chinda sātaṃ karothu kāmesu, bāhuvepullaṃ padhānavā; pakkamitthaṃ akkhate anagāriyaṃ; khīṇaṃ visattikaṃ mā loke.
Chinda sātaṃ karothu kāmesu, bāhuvepullaṃ padhānavā; pakkamitthaṃ akkhate anagāriyaṃ; khīṇaṃ visattikaṃ mā loke.
Corta el afecto, actúa entre los placeres; con gran esfuerzo, con gran vigor, abandonando los placeres terrenales, entra en la vida sin hogar. Extirpa el deseo como quien arranca una raíz de loto.
Chinda sātaṃ — corta el afecto, la satisfacción, lo que agrada. Sāta es el placer especialmente en el sentido de apego, de unazo afectivo que ata. Cortar no es destruir la experiencia sino el apego a ella.
Karothu kāmesu — actúa entre los placeres: el practicante no huye del mundo ni se aísla en una burbuja. Actúa en medio de los estímulos sensuales (kāmesu) pero sin quedar atrapado en ellos.
Bāhuvepullaṃ padhānavā — con gran esfuerzo, con gran vigor. Bāhuvepulla es literalmente “con brazos robustos”, una imagen de fuerza desplegada. Padhāna es el esfuerzo diligente, el virya de las paramitas budistas.
Pakkamitthaṃ akkhate anagāriyaṃ — entra en la vida sin hogar que ha sido bien enseñada. Anagāriya es literalmente “no-casa”, la vida del renunciante. Akkhata indica que ha sido bien explicada, bien proclamada por los que saben.
Khīṇaṃ visattikaṃ mā loke — extirpa el deseo del mundo. Visattika es lo que se adhiere, lo pegajoso, lo que se aferra. La imagen del loto es implícita pero clara: la raíz del loto crece en el lodo pero la flor se eleva sin mancharse; la raíz del deseo debe ser arrancada de cuajo.
Este verso es una de las exhortaciones más directas del Dhammapada al esfuerzo sostenido. No hay atajo: bāhuvepulla implica brazos que han sido fortalecidos por el uso prolongado. La práctica es gimnasio espiritual.