Kaṭha Upaniṣad · 2.1.2
पराचः कामाननुयन्ति बालास्ते मृत्योर्यन्ति विततस्य पाशम् । अथ धीरा अमृतत्वं विदित्वा ध्रुवमध्रुवेष्विह न प्रार्थयन्ते ॥ २ ॥
parācaḥ kāmānanuyanti bālāste mṛtyoryanti vitatasya pāśaṃ | atha dhīrā amṛtatvaṃ viditvā dhruvamadhruveṣviha na prārthayante || 2 ||
Los ignorantes persiguen deseos externos; entran en las redes de la muerte omnipresente. Pero los inteligentes, conociendo la inmortalidad, no codician las cosas inconstantes aquí.
Este verso contrasta dos caminos: el del ignorante y el del sabio.
Parācaḥ kāmān anuyanti — persiguen deseos orientados hacia fuera. Parācaḥ significa “hacia fuera”; kāmān son deseos, apetencias sensoriales. El ignorante sigue impulsos externos.
Bālāḥ — los niños, los inmaduros. Término que describe quienes carecen de discernimiento espiritual.
Te mṛtyoḥ yanti vitatasya pāśam — entran en las redes de la muerte extendida. Vitata significa extendido, omnipresente; pāśa es lazo o trampa. La muerte aquí representa el ciclo de renacimiento.
Atha dhīrāḥ — pero los firmes, los resueltos. Dhīra implica estabilidad mental.
Amṛtatvaṃ viditvā — habiendo conocido la inmortalidad. Amṛtatva es el estado de no-muerte, liberación.
Dhruvam adhruveṣu — lo permanente entre lo impermanente. Los sabios no buscan lo inconstante del mundo fenomenal.
Esta enseñanza es fundamental en el yoga: el desapego de lo externo para encontrar lo eterno interior.