Nāgavagga · El elefante · Gāthā 320
Aññathā-passena bhikkhū, seṭṭhāsu adhigacchati; Na hi seṭṭhāsu sambodhi, yo hoti sabbaloke.
Aññathā-passena bhikkhū, seṭṭhāsu adhigacchati; na hi seṭṭhāsu sambodhi, yo hoti sabbaloke.
El monje que come en exceso, duerme demasiado y se entrega a la pereza, no alcanza la supremacía ni la iluminación que el mundo entero anhela.
Aññathā-passena — de manera diferente (aññathā) por la pereza. El sufijo passena indica la postura tendida, la posición del que rinde el cuerpo al sueño. El exceso físico —comer y dormir sin medida— oscurece la claridad mental.
Este verso abre el Nāgavagga, el capítulo del elefante. La imagen del elefante representa la fuerza controlada: el elefante domado es poderoso pero disciplinado. El yogui que no se domina es como un elefante salvaje que destruye todo a su paso.