Taṇhāvagga · El deseo · Gāthā 337

Sā ve taṇhā yo amoho, pañca dhā viddha buddhinā; Rāgañca dosañca pahāya, mohaṁ tīraṇakovidoti.

Sā ve taṇhā yo amoho, pañca dhā viddha buddhinā; rāgañca dosañca pahāya, mohaṁ tīraṇakovidoti.

Aquel cuya sed ha sido cortada en cinco direcciones por la sabiduría, abandonando pasión y odio, habiendo atravesado la ilusión, ese es un experto en cruzar.

Pañca dhā viddha — cortada en cinco. Las cinco sedes de la sed son: forma, sonido, olor, sabor, tacto y pensamiento. La sed no está en los objetos, está en los sentidos.

Rāgañca dosañca pahāya — abandonando pasión y odio. Ambos son caras de la misma moneda: el querer que algo sea y el querer que algo no sea.