Todo es vanidad·Capítulo 1·Versículo 1
דִּבְרֵי֙ קֹהֶ֣לֶת בֶּן־דָּוִ֔ד מֶ֖לֶךְ בִּירוּשָׁלָ͏ִם
Palabras de Qohelet, hijo de David, rey en Jerusalén.
Qohelet (קֹהֶלֶת) — “el que convoca”, “el que reúne”. La raíz qahal significa reunir, congregarse. No es un nombre propio sino un título: el que convoca al pueblo para enseñar. En la tradición yóguica, esta figura resuena con el guru — el que disipa la oscuridad (gu = oscuridad, ru = dispersar). Qohelet convoca para compartir una sabiduría ganada a través de la experiencia, no de la especulación.
El libro se abre sin preámbulos: no hay invocación a lo divino, no hay alabanza. Solo una voz que se presenta como testigo. Al igual que los sūtras de Patañjali, que comienzan con athātha yogānuśāsanam — “ahora, la enseñanza del yoga” —, Qohelet comienza con lo esencial: estas son palabras de quien ha buscado y ha visto.