El placer y la sabiduría·Capítulo 2·Versículo 4

הִגְדַּ֖לְתִּי מַעֲשָׂ֑י בָּנִ֤יתִי לִי֙ בָּתִּ֔ים נָטַ֥עְתִּי לִ֖י כְּרָמִים

Emprendí grandes obras: me edifiqué casas, planté viñas.

Ma’asai (מַעֲשָׂי) — mis obras — abre un catálogo de posesiones que recuerda al saṃsāra (संसार), el ciclo de la existencia material. En el Bhagavad Gītā, Kṛṣṇa advierte que la complacencia sensorial es la raíz de la esclavitud. Qohelet no condena; describe. Cada construcción material es también, eventualmente, hevel — soplo que se disipa.