Los tiempos·Capítulo 3·Versículo 7
עֵ֤ת לִקְר֙וֹעַ֙ וְעֵ֣ת לִתְפּ֔וֹר עֵ֥ת לַחֲשׁ֖וֹת וְעֵ֥ת לְדַבֵּר
Tiempo de rasgar y tiempo de coser; tiempo de callar y tiempo de hablar.
La-shṭoq (לַחֲשׁוֹת) — callar — es quizás la práctica más subestimada y más poderosa. En sánscrito, mauna (मौन) es el silencio sagrado, la práctica de no-habla que precede y supera la meditación formal. El mouna del Rishikesh, el ngöndro tibetano, el hesicasmo cristiano: todas las tradiciones reconocen que hay un tiempo para callar.
La-dabér (לְדַבֵּר) — hablar — tiene también su tiempo: cuando la palabra es precisa, cuando sirve, cuando sana. Vāk (वाक्) en el Ṛg Veda es la diosa de la palabra sagrada; hablar en el momento justo es un acto sagrado.