La opresión y la soledad·Capítulo 4·Versículo 11

גַּ֛ם אִם־יִשְׁכְּב֥וּ שְׁנַ֖יִם וְחַ֣ם לָהֶ֑ם וּלְאֶחָ֖ד אֵ֥יךְ יֵחָם

También si dos duermen juntos, se calientan; pero uno solo, ¿cómo se calentará?

Im yishk’vu shnayim ve-cham lahem (אִם־יִשְׁכְּבוּ שְׁנַיִם וְחַם לָהֶם) — si dos duermen juntos, se calientan. La imagen es doméstica, casi tierna. En el tantra, el calor interno (tejas) se despierta mediante la práctica con pareja; en el haṭha-yoga, el calor (tapas) se genera en la soledad del sādhaka. Ambas vías existen. Qohelet habla del calor humano: el calor de compartir, de no estar solo en la noche.