La riqueza vacía·Capítulo 6·Versículo 5

גַּם־שֶׁ֥מֶשׁ לֹא־רָאָ֖ה וְלֹ֣א יָדָ֑ע נַ֥חַת לָזֶ֖ה מִזֶּה

Nunca vio el sol ni conoció nada; tiene más descanso que aquel.

Shemesh (שֶׁמֶשׁ) — el sol, la conciencia iluminadora — nunca lo tocó. No conocer nada (lo yada) es no haber entrado en la dualidad del placer y el dolor. En el yoga, prajñā (प्रज्ञा), la sabiduría suprema, se describe como aquello en lo que no hay objeto conocido ni sujeto conociente; el no-nacido, en su oscuridad, ya descansa en lo que el jñānin busca.