Sabiduría y lo recto·Capítulo 7·Versículo 2
ט֞וֹב לָלֶ֣כֶת אֶל־בֵּית־אֵ֗בֶל מִלֶּ֙כֶת֙ אֶל־בֵּ֣ית מִשְׁתֶּ֔ה בַּאֲשֶׁ֕ר ה֖וּא ס֣וֹף כׇּל־הָאָדָ֑ם וְהַחַ֖י יִתֵּ֥ן אֶל־לִבּוֹ
Mejor es ir a la casa del luto que ir a la casa del banquete, porque aquel es el fin de todo ser humano; y el que vive lo tomará a pecho.
Beit evel — casa del luto — es preferida a beit mishteh — casa del banquete. No por morbosidad, sino porque el luto confronta con la realidad de que todo fin llega. Ha-chay yitten el levbo — el que vive pone esto en su corazón (lev). En el yoga, smṛti (स्मृति), el recuerdo de la muerte, es una práctica clásica que despierta viveka (विवेक), la discriminación entre lo permanente y lo efímero.